
Mi corazòn estaba como alguna vez he escrito, en el màs puro e intenso invierno, miraba por mi ventana y empezaba a caer pequeños pedazos de cielo, en este caso comumente uno le llama lluvia; era uno de esos dìas donde quieres sentar a lado de una taza de cafè bien cargado pensando que eso calmarà los nervios que tenìas pero lo ùnico que hacia era sacarte màs de quicio, tenìa un pequeño muffin a medio comer y tambièn un pequeño chocolate que me habìa regalado mi mejor amiga hace unas semanas atras y me dije que lo comerìa cuando realmente lo necesitaba y era en estos instantes donde "necesito" era la palabra correcta, me puse otra chaqueta màs porque corrìa màs viento de lo comùn despuès pensè "pero si ese tipo de frìo lo llevo dentro porque tendrìa que abrigarme tanto"; y es donde lleguè a la conclusiòn que debìa hacerlo porque era la ùnica forma de autocalefacciòn que tenìa ni el chocolate, ni el muffin y mucho menos el cafè harìan mejor el trabajo que yo misma, quise entonces que mi corazòn de chocolate sea descongelado una vez màs pero no para ser herido como siempre pasa...
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